Enviar por email

tu nombre: email destino: mensaje:
Nombre de Usuario: Email: Contraseña: Confirmar Contraseña:
Entra con
Confirmando registro ...

Edita tu perfil:

Usuario:
País: Población: Provincia:
Género: Cumpleaños:
Email: Web:
Como te describes:
Contraseña: Nueva contraseña: Repite contraseña:

jueves, 7 de junio de 2018

Piensan antes de saber hablar

Por thais

De acuerdo a un estudio publicado recientemente, los bebés son capaces de realizar deducciones racionales mucho tiempo antes de aprender a hablar. El estudio que demuestra estos resultados cuestiona una de las teorías más defendidas hasta el momento, la cual asegura que la capacidad de razonar está sujeta al desarrollo del lenguaje

La investigación estuvo liderada por el Centro Cognición y Cerebro, institución española, en colaboración con científicos del Centro de Desarrollo el juguete.

Estudios anteriores han constatado que con solo 11 meses de vida, un bebé no solo es capaz de sorprenderse si un objeto viola las leyes físicas, sino que también intentará encontrar una explicación lógica y hacer comprobaciones para averiguar el porqué ocurre esto. Es como si supiera que algo no está funcionando como debería y buscará de alguna forma una explicación, al menos hasta que se interese por otra cuestión. También se ha demostrado que los bebés poseen ciertas nociones de “probabilidad” de las cosas, y como consecuencia se sorprenden si ocurre algo “poco probable” o de improviso para ellos.

No obstante pese a estas observaciones científicamente demostradas, “seguimos sin saber cómo aprenden, con qué capacidades vienen dotados, o cómo combinan la información para formular hipótesis. Aún no sabemos cómo funciona su mente”, relata a Efe, Ana Martín, coautora del estudio. En este escenario, la investigación buscaba indagar en qué punto del desarrollo se ponen en marcha los mecanismos que posibilitan el razonamiento y de igual forma determinar cuál es su relación con el lenguaje.

El experimento en cuestión se llevó a cabo con bebés de 12 y 18 meses y con adultos, a quienes se les mostraron animaciones sencillas con dos objetos. En ciertos casos, las escenas instigaban a efectuar una deducción con el objetivo de conocer la identidad de un objeto escondido, en otras ocasiones, no era indispensable tal deducción, ya que las acciones ocurrían a la vista de los participantes. Los especialistas registraron el tiempo de respuesta de cada participante y establecieron en tiempo real el momento en el que el bebé/adulto hacía la deducción, momento en que la pupila de los participantes se dilataba, “un efecto que está relacionado con el esfuerzo cognitivo”, relató Martín.

“El trabajo finalmente constató que el experimento exigía a los bebés hacer deducciones racionales, siendo la primera vez que se vincula este aspecto fisiológico con el razonamiento”, señaló la investigadora. Para los investigadores, este estudio es la prueba fehaciente de que con menos de dos años, los infantes son capaces de combinar información para aplicar reglas de lógicas y razonar a pesar de no dominar aún el lenguaje, ni sus reglas.